Un paseo reflexivo por cada una de ellas
1. NOCHE DE PAZ
El primer relato: "Noche de paz", es una historia ambientada en tiempo navideño, pero que tiene mucho más que ver con la paz interna de uno mismo que con el carácter litúrgico y festivo de este periodo.
¿Alguna vez has creído que el mundo se desmoronaba ante ti o que corrías grave peligro?
¿Te sentiste como en un callejón sin salida, mientras contemplabas, con impotencia, la incomprensión de los que te rodeaban?
A menudo tendemos a categorizar todo lo que sucede a nuestro alrededor y a nosotros mismos en niveles de importancia o gravedad, pero lo cierto es que, lejos de poder generalizar nuestras conclusiones, cada circunstancia es vivida por cada uno de forma bien diferente, y lo que para una persona es el fin del mundo, para otra es algo irrelevante.
Tanto es así que, a veces, los límites entre lo dramático y lo cómico se desdibujan hasta casi desaparecer. Es algo que forma parte del maravilloso e infinito elenco de manifestaciones de la mente humana, hasta el punto de, generar, en ocasiones, gran sufrimiento.
El relato, una hipérbole de la vida misma -o puede que sea un puro reflejo-, nos invita a reflexionar sobre la necesidad de relativizar y también de empatizar y ayudar a los que no son capaces de hacerlo por sí mismos.
Sin duda, el humor, reírse de uno mismo y con nuestros semejantes (que no es lo mismo que "de ellos"), es una de las armas más poderosas que tenemos para desactivar y desvalorizar situaciones a las que nuestra mente ha atribuido la importancia y peligrosidad que no merecen.
2. TACÓN DE AGUJA
"Tacón de aguja" es una historia de lealtad, traición y desconfianza; de mentiras, pero también de certezas que solo se sostienen por el hecho de no querer perderlas.
¿Vemos realmente lo que vemos o solo lo que queremos ver?
¿Y cuántas veces cerramos los ojos para no ver aquello que no queremos ver?
A veces, también sucede que sí lo vemos, pero hacemos como si no lo hubiésemos visto...
¿Qué parte de nosotros mismos mostramos a los demás y qué parte escondemos? ¿Y por qué lo hacemos?
Cuando nos sentimos traicionados por alguien, más si se trata de una persona cercana, es posible que experimentemos emociones como la rabia, la decepción e incluso el deseo de revancha.
Al final, nuestra reacción dependerá, evidentemente, de nuestras convicciones y nuestra forma de ser, y de cómo estamos acostumbrados a enfrentarnos a situaciones similares: con el ojo por ojo , reconstruyendo con resiliencia o saliendo corriendo y negando la mayor.
¿Hasta qué punto el estilo de vida que llevamos nos deja margen y tiempo para pensar con claridad o más bien nos empuja a tomar decisiones endebles en circunstancias que requieren ser manejadas con calma y reflexión?
Y, por último, ¿conocemos realmente a quien tenemos a nuestro lado? ¿Hasta qué punto tenemos derecho a saber?
Quizás deberíamos preguntarnos primero si nos conocemos bien a nosotros mismos, de qué pie calzamos, qué nos gusta y hasta qué punto lo vamos a defender, qué detestamos , qué somos capaces de arriesgar o dejar por el camino y a cambio de qué.
Todo un festival de emociones y un complejo entramado de cuestiones que nos ponen en jaque cuando alguien que es importante para nosotros, en quien hemos depositado toda nuestra confianza, nos falla.
3. BAILANDO BAJO LA LLUVIA
"Bailando bajo la lluvia" es una preciosa historia de resiliencia. El tema parte de la discriminación por el hecho de ser visto como diferente, raro o incompleto; atribuciones todas ellas que no están en la persona en sí sino en la mirada de los demás.
¿Hasta dónde son capaces de llegar algunos cuando se trata de señalar a quien consideran diferente y con menor valor que ellos?
Insultos, indiferencia, sometimiento, humillación, burlas, vejaciones, agresiones..., llegando en algunos casos a atentar contra la vida de aquel.
Y cómo la vulnerabilidad acaba siendo causa y efecto de todos esos comportamientos reprobables e inhumanos, quedando la víctima atrapada en sus tóxicas y letales telarañas, con escasas posibilidades de escapar.
Aunque también sabemos que nada de todo eso sería posible sin la complicidad de otros que, sabiéndolo, miran hacia otro lado.
¿Cómo nos sentiríamos si algo así nos sucediese a nosotros mismos?
¿Somos capaces de ponernos en los zapatos de los que lo sufren en primera persona? ¿Y en los de sus familias?
Tener alguien a quien poder llamar amigo, en quien apoyarse, con quien reír y disfrutar, a quien explicarle confidencias o por quien sentirse amado. Es esto fácil?
¿Quién no tiene o no ha tenido alguna vez algún amigo?
Parece obvio, pero muchas personas no lo han tenido nunca, ni siquiera cuando niños. Y eso los condena a la soledad, haciéndolos más vulnerables, más aun cuando falta la familia.
Llegados a ese punto, solo les queda aferrarse a ellos mismos, como le sucede a la protagonista de esta historia.
A veces, acaba saliendo el sol. Otras, demasiadas, la oscuridad reina hasta el fin de sus días.
4. EL PEOR CASTIGO
Es bien cierto que la maldad siempre está al acecho, buscando las vulnerabilidades de los demás para sacar provecho en pro a sus intereses.
En "El peor castigo", el mal, que siempre está ahí pero que nadie ve, templa sus movimientos y espera a que el camino esté aplanado... para actuar.
La maldad tiene múltiples caras y formas de funcionar. A veces, premedita y prepara cautelosa y meticulosamente su acometido con antelación; otras, improvisa cuando detecta una oportunidad que pueda resultarle valiosa.
No siempre se muestra fría y calculadora. También es capaz de emocionarse y de fingir. Puede llegar a parecer alguien corriente e, incluso, una buena persona, si con ello consigue acercarse a su fin.
Nos la podemos encontrar de frente o a nuestras espaldas, descarada o a traición.
Puede ser alguien desconocido o conocido y, aunque nos parezca imposible, también cercano.
A veces, en el lugar menos pensado, es donde la hallamos; también cuando menos la esperamos. Otras, la intuimos y la sentimos aproximarse a nosotros, desbocada o sigilosamente, pero sin desviarse de su camino.
Puede llegar a tener una paciencia infinita y perseguirnos donde vayamos, siendo capaz de servirse de cómplices, o actuar completamente sola.
Puede ser hombre o mujer, ser joven o adulta, de cualquier edad, pertenecer a cualquier clase social y vivir en comunidad o no.
Ejerce el mal para alimentarse del dolor ajeno y, así, obtener placer; o para conseguir algún tipo de rédito .
Sus actos pueden ocasionarnos mucho daño y las consecuencias pueden ser devastadoras. El peor castigo que podamos imaginar.
¿Cuál sería para ti el peor castigo? ¿Alguna vez te lo has preguntado?
No todos contestaríamos lo mismo. Cada uno de nosotros pensaría, seguramente, en un castigo diferente.
5. LOS DEMONIOS
"Los demonios" es una historia mucho más común de lo que podríamos pensar. Todos nosotros tenemos alguno de ellos en nuestro interior, que nos atormenta en mayor o menor medida.
Podría ser algo de nuestro pasado lejano o reciente capaz de condicionarnos la vida, nuestras acciones y decisiones, o nuestro estado de ánimo, pudiendo ocasionarnos serios problemas psicológicos en función de la gravedad de lo que nos hubiere sucedido y de cómo lo hubiésemos afrontado.
El relato, que lleva este hecho al extremo, nos conduce por los oscuros túneles de la mente por los que se pasean los demonios y donde estos nos acaban arrastrando sin piedad.
¿Es posible librarse de ellos ?
Yo diría que, en algunos casos, es casi imposible. Incluso contando con ayuda, hay personas que conviven con ellos durante toda su vida, aunque también es cierto que, a veces, algo aparentemente insignificante e inesperado se convierte en la llave de la puerta liberadora.
La mente humana es así de compleja y maravillosa a la vez: puede ser totalmente hermética y trabajar sin descanso en su autodestrucción, o puede ser permeable a una simple chispa que acaba prendiendo en su interior y destruyendo a los demonios para siempre. Esos serían los dos extremos posibles entre los que cabrían infinitas posibilidades que no podría detallar aquí.
A mí, personalmente, lo que más me fascina es el poder que tiene a veces una simple palabra, un encuentro, una charla, una imagen, un olor, una melodía, un gesto, una sonrisa, una mirada, ¡una historia!... Poder para cambiar nuestra mente, nuestro sufrimiento, nuestro pesar.
A veces no lo vemos porque pensamos que, a problemas difíciles, soluciones complejas, pero si abrimos bien los ojos, veremos que no siempre tiene por qué ser así.
Los demonios pueden desaparecer. Al final, cómo nos sentimos es la consecuencia de lo que nos sucede junto a cómo lo procesamos. Tener una disposición a desprendernos de lo que nos atormenta y estar atentos a las señales que se suceden a nuestro alrededor podría ser la clave.
6. VOLVER A NACER
Esta última historia es, seguramente, con la que más me identifico. "Volver a nacer" plantea preguntas que yo, personalmente, me vengo haciendo desde que era una niña.
Recuerdo que me entretenía pensando en qué sucedería si volviese a nacer, si tuviese una segunda oportunidad para actuar de otra forma. Y me preguntaba qué consecuencias tendría en el presente y en el futuro el hecho de poder modificar mi pasado.
Me encantaban las historias en las que el protagonista, por ejemplo, viajaba en el tiempo y se encontraba consigo mismo ante el dilema de si actuar o no, por temor a los efectos que eso pudiese producir.
A veces, lo que nos sucede no depende tanto de nuestras propias decisiones como de estar en el lugar y momento determinados.
Sin duda, sobre todo para aquellas personas que vivieron situaciones traumáticas, dolorosas o de grandes pérdidas y que dependieron exclusivamente de unas coordenadas espacio temporales concretas, la tentación de cambiarlas planearía en sus mentes si tuvieran la oportunidad de hacerlo.
Añadir comentario
Comentarios